Asuntos Públicos y lobbying
Las relaciones con el regulador (ejecutivo o legislativo) requieren de encontrar la oportunidad, trabajo, perseverancia y sistematización. La complejidad creciente de la sociedad hace que las instituciones y las personas encargadas de tomar decisiones necesiten cada vez más acceder a información especializada traducida y conocer la visión de los protagonistas del sector, porque el político es profesional de la política pero no del sector a regular.
Juntos construimos sociedad. Llegar con nuestro mensaje al decisor requiere de oportunidad política, de adaptación del posicionamiento al lenguaje político y de acceder a aquellos que tienen capacidad de influir en él. Las organizaciones no pueden caminar solas; han de encontrar aliados estratégicos o tácticos con los que mejorar su posicionamiento e influencia en orden al interés general.
De la mano de nuestra alianza con la consultora internacional Waggener Edstrom y su equipo en Bruselas, podemos adelantarnos a muchos de los cambios legislativos y en filosofía política que llegarán en unos años a nuestro ordenamiento estatal. Esto nos da una posición privilegiada para trabajar en los temas públicos en su raíz.
Entre las cuestiones a resolver:
¿Cómo traslado mi opinión y conocimiento sobre mi sector al regulador? ¿Cómo hago las gestiones y cómo adapto la información y mi posición para hacerlo accesible y comprensible ante el regulador? ¿De qué instituciones me puedo ayudar para ganar en influencia? ¿A través de qué actividades puedo hacerlo? ¿Cuál es el momento para empezar a trabajar?








